En un operativo interinstitucional realizado en zona rural de Barrancabermeja, autoridades sanitarias y policiales detectaron un presunto matadero clandestino donde, según el informe oficial, se realizaba sacrificio ilegal de ganado bovino en condiciones que representaban un riesgo para la salud pública.
La diligencia fue adelantada por funcionarios del Invima en coordinación con unidades de la Policía Nacional, autoridades ambientales y organismos de control, como parte de las acciones contra la ilegalidad y clandestinidad en la comercialización de productos cárnicos.
Durante la inspección, las autoridades encontraron una estructura improvisada donde fueron evidenciadas reses sacrificadas, carne colgada en ganchos oxidados, vísceras almacenadas en recipientes inadecuados y utensilios en deficientes condiciones sanitarias. Además, se detectó presencia de plagas, animales domésticos y residuos biológicos expuestos, así como áreas que no cumplían con los estándares mínimos de higiene y funcionamiento exigidos por la normatividad sanitaria.
Según el reporte técnico, el lugar no contaba con autorización sanitaria ni registro oficial para desarrollar actividades de beneficio animal. Asimismo, las autoridades señalaron que no existían condiciones que garantizaran el bienestar animal ni el manejo adecuado de los productos cárnicos destinados al consumo humano.
En el sitio fueron hallados aproximadamente 1.400 kilogramos de carne bovina, los cuales, de acuerdo con el concepto emitido durante la diligencia, no eran aptos para el consumo humano debido a las condiciones de procesamiento y almacenamiento observadas en el lugar.
Los productos quedaron bajo custodia de la Policía Nacional para su disposición final por parte de la empresa encargada del manejo de residuos.
Las autoridades reiteraron que este tipo de operativos buscan prevenir riesgos sanitarios y fortalecer el control sobre el sacrificio ilegal y la comercialización clandestina de carne en el país.